Twitter Updates

autoy desde Twitter
22 02 09

Helvetica

Es curioso cómo la tipografía está por todas partes pero casi nadie repara en ella. Sin apenas darnos cuenta es la responsable de modelar e imprimir carácter al mensaje que queremos transmitir. Una determinada tipografía ayuda a destacar el contenido o quitarle protagonismo hablando al volumen y tonalidad deseados por el autor. Evidentemente, el mundo de la tipografía ha explotado y se ha diversificado con la aparición de las fuentes digitales.

Helvetica nace de la tipografía Neue Haas Grotesk creada en los ‘50 por Max Miedinger para pasar en los ‘60 al catálogo de la casa Stempel distribuyéndose internacionalmente con el nombre con que la conocemos hoy. En seguida se convierte en uno de los símbolos mas importantes del Movimiento Moderno en los ‘70 formando parte del “Estilo Internacional” que tanto ha influido en el diseño contemporáneo.

El objetivo con el que fue creada es muy sencillo: responde a la necesidad de una tipografía clara y neutral, sin significado en su forma (en contraposición a las complejas y recargadas líneas que puso de moda el modernismo) que pudiera aplicarse fácilmente a documentos oficiales. La expansión de la que gozó su popularidad en los 60 y 70 fue enorme: pasó a formar parte de la señalética y documentación oficial de EEUU, Canadá y Reino Unido principalmente. Desde señales en autopistas hasta carteles en el metro, formularios gubernamentales y todo tipo de espacios urbanos. En 1984 la inclusión como fuente digital de sistema en el primigenio Apple Macintosh la llevó a su máximo de popularidad, pudiendo utilizarla cualquier usuario para sus tareas.

Helvetica funciona especialmente bien en pantallas de ordenador y dispositivos digitales, imprimiendo la fuerza y claridad justa en el texto. En Mac OS X está fuertemente ligada al sistema operativo, de modo que si intentamos borrarla el sistema se encargará de recordarnos cortésmente que la ha vuelto a colocar en su sitio.

Sin embargo es bastante frecuente que cualquiera que no sea un entendido en tipografía confunda Helvetica con su hermana bastarda: Arial. En los ‘90 Microsoft buscaba una tipografía para su nuevo sistema operativo Windows y si se quería incluir Helvetica había que pagar la licencia correspondiente. La casa Monotype ofreció una alternativa sustancialmente mas económica llamada Arial y Microsoft no se los pensó dos veces. Ésta era una tipografía de peso similar a Helvetica pero que variaba los elementos suficientes como para no caer en el plagio. Lo malo es que en este proceso acabaron con los rasgos que definían el carácter de Helvetica: su severa ortogonalidad (líneas casi siempre horizontales o verticales) y su fuerza expresiva en sus icónicas “R”, “G” y “t” especialmente.

Aunque fáciles de diferenciar si se presta atención, lo normal es que Arial pase por Helvetica para la gran mayoría. Teniendo en cuenta esto y que Microsoft incluye en sus instalaciones de Windows y Office Arial y no Helvetica tenemos que el uso de la primera se dispara a partir de los ‘90 con la expansión de Windows, obviando sin miramientos la que hasta entonces era tipografía mas utilizada de la historia. Mas sangrante si cabe es el caso de MS Office en Windows en el que al escoger de la lista de tipos “Helvetica” escribiremos con Arial (aunque la fuente escogida siga indicando “Helvetica”), empleando la técnica del gato por liebre, sin mayores rubores.

Helvetica es también el nombre del diseño en que se basa este blog, excelentemente concebido por Marco van Hylckama Vlieg y personalizado por un servidor que pretende rendir homenaje a la que muchas veces ha sido proclamada como la mejor tipografía de todos los tiempos. Es por esto por lo que TriRepetae no se verá correctamente en ordenadores Windows desprovistos de la fuente Helvetica. De la misma forma que no se han incluido hacks para hacer funcionar el sitio en Internet Explorer 6 -dado que éste no soporta los estándares web- tampoco he ajustado el aspecto del sitio para que se vea de forma óptima con Arial. Esto no quiere decir que el sitio no se vea, simplemente no se verá como yo lo he concebido.

No quiero terminar sin una mención especial al documental Helvetica de Gary Hustwit que, si este post os ha picado la curiosidad, deberíais ver de inmediato y a la espera de su siguiente aventura Objectified de próximo estreno en SXSW09 y del que daré cuenta a su debido momento.